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lunes, 27 de octubre de 2014

Tortugas ninja y niños

Queridos feriantes, cualquiera que me conozca sabe que soy una persona que disfruta enormemente en la compañía de niños. Ellos sacan ese alma infantil que llevo dentro y que nunca he podido ni deseado dejar de lado.

El pasado viernes me acerqué a un centro comercial junto con mi chica mis sobrinos para ver la última adaptación al cine de “Las tortugas ninja”. Debo decir que me costó bastante convencer a los pequeños, porque no les atraía especialmente esta producción. Los dibujos actuales no les atraen y no tenían muchas esperanzas en que la peli en imagen real fuese a ser mejor.
No obstante, mi corazón infantil y mi perseverancia dieron resultados finalmente. La película no es nada del otro jueves. Un film entretenido, con mucha acción y alguna que otra coña marinera con cierta gracia.
Eso sí, a los peques les gustó. Menos mal, porque si después de haber estado dando por saco para que se vinieran al cine se me duermen allí, no quiero contar lo que hubiera pasado. Me lo hubieran hecho pagar de mil maneras inimaginables y con horas de juego físico que mi cuerpo ya no aguanta con debiera.
Después, unos perritos calientes en el Rey Ríos (un sitio genial, dicho sea de paso) y para casa mientras cantábamos en el coche y al unísono temas de series como armonía de “Gumball” o bacon frito de “Hora de aventuras”. A veces no se quienes somos más niños, si mi chica y yo o ellos mismos.
Queridos feriantes, siempre que tengáis la oportunidad de acercaros a un niño y hacerle feliz, no la dejéis pasar. Merece la pena verles sonreír y disfrutar. Nada más. Pasaos mañana, a ver qué pasa.


Imagen cortesía de Mike Mozart, licencia CC BY

jueves, 23 de octubre de 2014

Paseando a los perros

Queridos feriantes, ¿os habéis parado a pensar en la importancia que tienen las mascotas en nuestra vida? Ayer estuve de veterinarios por el tema de la vacunación, y me ha venido esto a la mente.
Yo tengo un par de perritos que conviven conmigo desde hace años, y con mi chica desde hace meses. Y, francamente, debo decir que las ventajas son enormes.

Por un lado, como es obvio, la compañía y fidelidad que estos pequeños canes que tengo ahora mismo a mi lado. Es algo impagable y hasta incomprensible para el cerebro humano hasta dónde puede llegar el amor que estos bichejos nos profesan.
También el orgullo y el sentimiento que me ofrece el saber que un par de animalitos que tal vez no hubiesen tenido tanta suerte en la vida, están recibiendo una buena existencia. Son felices y tienen todo cubierto.
Además, son unos asesores y psicólogos geniales. Ayudan contra la soledad, animan en tus momentos más duros y tristes y siempre se posicionan de tu parte, hagas lo que hagas.
No obstante, cuando veo la buena vida que tienen mis perros, no puedo olvidarme de la pena que me da ver tantos niños que no tienen tanta suerte. Pasan hambre y necesidades. Tienen padres irresponsables o, sencillamente, ni siquiera los tienen.
En fin, queridos feriantes. La vida es compleja. Debemos hacer todo cuanto esté en nuestra mano por llevar un equilibrio y ayudar a todo el mundo. Comencemos por nosotros, pero sigamos por los demás. Si nos centramos solo en nuestro propio ombligo, mala pinta tendrá la perrita... pasaos mañana, a ver qué pasa.

lunes, 17 de marzo de 2014

Aquí y allá

Queridos feriantes, hemos superado un fin de semana más. En él, hemos podido disfrutar del sexto cumpleaños de un perrito. Pero no siempre puedo entender la poca importancia que se le da a esto. Estos animales son seres tan fiables y fieles que, pese a que obviamente a ellos esto de la edad se la trae sin cuidado, nosotros debemos de agradecer enormemente que estén a nuestro lado. Por eso, al menos, para este feriante que suscribe, el sábado fue un día importante.
Por lo demás, una escapadita por carreteras de scalextrix 4x4 a la pedanía lorquina de Coy para degustar la sabia cocina de "Los Gemelos" y el descubrimiento de una nueva zona de esparcimiento en la ciudad de Murcia. La capital del Segura y toda la región de la que es capital se distinguen por su luz y su sol. Y como tal, los murcianos sabemos disfrutar de ella. La calle es nuestro hogar. Y yo, junto con la increíble compañía de mi chica, mi mejor colega de andanzas y escapaditas, trato de desentrañar esa luz en cuanto puedo. Este domingo nos escapamos por la zona de el Jardín de las Tres Copas. Quien sea de aquí sabrá donde es. Pero vamos, una calle peatonal con varios locales con terraza y tapas con pinta estupenda. Buen ambiente y sitio para que los niños jueguen sin peligro. Por nuestra parte, algo de marisquito en "El Rabietas", cerveza y gogó y para casa con unos donuts de chocolate. Lo que viene a ser una dieta de locos. Pero que más dá, lo pasamos de lujo y eso es lo importante.
Sed felices, amigos feriantes.