Muy buenas queridos feriantes. Llevaba ya unos días sin pasar por aquí. Entre unas cosas y otras, nos liamos aquí y allá con trabajo por doquier y se nos olvida lo importante que es decir de vez en cuando ¡Viva la Vida!
Por mucho que el trabajo nos sature, aunque nos podamos sentir agobiados, pese a que las preocupaciones a veces están por encima nuestro propio bienestar, no hay que perder jamás la perspectiva. No es necesario ser un feriante para saber estas cosas. Simplemente hay que vivir, porque solo vamos a tener una vida, y no merece la pena pasarla sufriendo.
Como decían muchos de nuestros abuelos, aquello de "hemos venido a este mundo a sufrir", parece que aún hoy, con las posibilidades que tenemos, todavía queda gente así. Pero esto es un error total. Yo prefiero quedarme con aquella canción de los Monty Python, "mira siempre el lado brillante de la vida".
No olvidéis que por mucha mierda que os quieran echar encima, no hay que perder jamás de vista la perspectiva. El camino a seguir en tu vida según tus convicciones y tu felicidad siempre debe estar claro. Por mucho que te desvíes, trata en todo momento de volver a él. De lo contrario, al final harás buenas las palabras de tu abuela.
El panorama no es precisamente alentador. Eso es evidente. Pero, queridos feriantes, solo os digo una cosa. Coged una cerveza, vino, cava o refresco, levantadla y brindad conmigo al grito de ¡Viva la Vida!
Una forma de vida. O lo que es lo mismo, compartir las andanzas de dos caraduras simpáticos como mi colega y yo. Todo un disfrute para los sentidos. Espero que os guste tanto leerlo como a nosotros escribirlo. Besos y abrazos para todos.
miércoles, 30 de julio de 2014
jueves, 17 de julio de 2014
Loquillo en Córdoba
Queridos feriantes, os voy a contar un par de cosas sobre mi último fin de semana junto a mi adorada chica. Estuvimos viendo a Loquillo en Córdoba, que, como no podía ser de otra forma, no defraudó.
No obstante, antes de continuar, me quedo con una frase que dijo al final del concierto, cuando presentaba a los músicos. Tras haber encomiado a los seis que compartían el escenario junto a él, soltó: Barcelona no resta, Barcelona suma. No voy a entrar en política, pero me gusta la gente que no tiene miedo a mojarse. Qué le voy a hacer, soy un feriante con convicciones.
Por lo demás, debo añadir que fue un concierto divertido, en el Teatro Axerquía, en pleno corazón de una ciudad preciosa como es Córdoba. Además, pudimos ver a los artistas a pocos metros, y sin agobios, aunque la foto no haga honor, jejeje.
Antes habíamos escuchado a Ariel Rot, un viejo rockero que lleva la música en la sangre. Después, Loquillo, que fue él mismo. Como no podía ser de otra forma. Si queréis ir a un concierto suyo, que yo recomiendo, aquí tenéis su web para informaros.
Reconozco no ser un gran fan de este señor que lleva años en la carretera y escenarios. No obstante, para el nivel musical que sufro en los últimos quince años, lo prefiero a todo cuanto veo en un panorama que no deja de asombrarme por su baja calidad y creatividad.
Y ahora, después de meterme en este charco que suena a reaggeton y productos musicales "chunda - chunda", un poco de información sobre Córdoba:
No obstante, antes de continuar, me quedo con una frase que dijo al final del concierto, cuando presentaba a los músicos. Tras haber encomiado a los seis que compartían el escenario junto a él, soltó: Barcelona no resta, Barcelona suma. No voy a entrar en política, pero me gusta la gente que no tiene miedo a mojarse. Qué le voy a hacer, soy un feriante con convicciones.
Por lo demás, debo añadir que fue un concierto divertido, en el Teatro Axerquía, en pleno corazón de una ciudad preciosa como es Córdoba. Además, pudimos ver a los artistas a pocos metros, y sin agobios, aunque la foto no haga honor, jejeje.
Antes habíamos escuchado a Ariel Rot, un viejo rockero que lleva la música en la sangre. Después, Loquillo, que fue él mismo. Como no podía ser de otra forma. Si queréis ir a un concierto suyo, que yo recomiendo, aquí tenéis su web para informaros.
Reconozco no ser un gran fan de este señor que lleva años en la carretera y escenarios. No obstante, para el nivel musical que sufro en los últimos quince años, lo prefiero a todo cuanto veo en un panorama que no deja de asombrarme por su baja calidad y creatividad.
Y ahora, después de meterme en este charco que suena a reaggeton y productos musicales "chunda - chunda", un poco de información sobre Córdoba:
- Lo primero, en cuanto a locales gastronómicos, como nos dijo un taxista, es muy difícil fallar. Ni La Posada del Caballo Andaluz ni la Taberna La Viuda nos defraudaron.
- Los Apartamentos la Castilleja, a las afueras de Córdoba, están bien acondicionados y son muy cómodos. Además, tienen una piscina excelente. Son ideales para pasar unos días tranquilos y sin agobios ni ruidos. Eso sí, que la gente se lleve sus toallas al estudio y no las deje en las tumbonas, pues está prohibido mientras no estés allí de cuerpo presente.
- Además, es cierto que es una ciudad calurosa. Pero sabed que si váis desde Murcia, como mi chica y yo, no es un problema. No irás de Guatemala a Guatepeor si no de Guatemala a Guatemala.
- Por útimo, cuidado con la ciudad. Este feriante que suscribe tiene algo con Córdoba que aún no ha podido identificar. La primera vez que estuve, me quedé sin aceite en el coche al salir. Este vez, pinchamos una rueda. Es como si fuese un lugar que no me quiere dejar marchar. Y lo cierto es que es un sitio fantástico. Seguiré investigando sobre el tema.
miércoles, 9 de julio de 2014
Feriantes y niños
A veces, los feriantes no nos dedicamos únicamente a hacer lo que se nos presupone o nos gusta. No siempre la vida tiene que ser jolgorio y calle. No obstante, eso no significa que tenga que ser casa y cama. Hay un término medio vital y muy importante. Este que suscribe lo encuentra en los feriantes y niños.
¿Qué significa esto? Pues que de vez en cuando, entre trabajo, salidas, sofás y viajes, uno echa en falta el afecto y el cariño que solo un niño te puede dar. Para eso, nada mejor que pasar un buen rato con mis sobrinos y me quedo encantado de la vida.
Eso sí, por mucho aguante y resistencia que mis huesos y músculos tengan, ellos me ganan. Y me ganan por una diferencia abismal. Cada rato que paso en su magnífica y divertida compañía, es como un mes de vida que tengo que sufrir recuperándome del esfuerzo físico sin igual. Como se dice popularmente, "me dejan para pipas".
No obstante, es bien sabido que la compañía de un pequeñajo es algo maravilloso. Ellos no tienen limitadas sus emociones aún, por lo que no interpretan, no te mienten y no hacen el paripé. Si están agusto contigo lo notas y te lo hacen saber. Si no, también.
Así pues, mi consejo, queridos feriantes, es que si tenéis niños, sobrinos o hijos de amigos, aprovechad cada minuto que podáis a su lado, pues nada hace envejecer más el cuerpo humano pero rejuvenecer su alma que los chiquillos. Disfrutad de su compañía.
¿Qué significa esto? Pues que de vez en cuando, entre trabajo, salidas, sofás y viajes, uno echa en falta el afecto y el cariño que solo un niño te puede dar. Para eso, nada mejor que pasar un buen rato con mis sobrinos y me quedo encantado de la vida.
Eso sí, por mucho aguante y resistencia que mis huesos y músculos tengan, ellos me ganan. Y me ganan por una diferencia abismal. Cada rato que paso en su magnífica y divertida compañía, es como un mes de vida que tengo que sufrir recuperándome del esfuerzo físico sin igual. Como se dice popularmente, "me dejan para pipas".
No obstante, es bien sabido que la compañía de un pequeñajo es algo maravilloso. Ellos no tienen limitadas sus emociones aún, por lo que no interpretan, no te mienten y no hacen el paripé. Si están agusto contigo lo notas y te lo hacen saber. Si no, también.
Así pues, mi consejo, queridos feriantes, es que si tenéis niños, sobrinos o hijos de amigos, aprovechad cada minuto que podáis a su lado, pues nada hace envejecer más el cuerpo humano pero rejuvenecer su alma que los chiquillos. Disfrutad de su compañía.
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