miércoles, 26 de marzo de 2014

De paseo

Queridos feriantes. ¿No os parece un placer dar un paseo sin tener un rumbo fijo? Ayer hice eso junto con mi chica. Habíamos terminado una ardua jornada de trabajo y nos fuimos a caminar por las calles murcianas. Siempre tan animadas y concurridas, es un lujo poder dar una vuelta por Trapería, por ejemplo.
El caso es que, en nuestro afán por descubrir nuevos lugares, ayer nos dirigimos hasta el centro. Allí, pasamos por un pequeño bar de tapas llamado "Fontes". Ubicado en la estrecha calle Azucaque, ofrecía una selección de tapas por 1,80 junto al quinto. Y allí que nos plantamos, y acabamos probando una selección de unas diez o doce por tan sólo 20 euros entre los dos y más agusto que un arbusto. Buen trato y buena comida. ¿Alguien da más?
Lo malo de tener un solo culo y una boca es que te pierdes otros sitios que también sonaban apetecibles. Pero su parte buena es que los tenemos en la retina para próximas visitas. Volveremos al "Fontes", eso seguro. Pero que se preparen "El Sitico", el "Mesón La Parrilla" y el "Piscolabis", todos ellos en la misma zona, pues pensamos probarlos. La pinta desde luego, fue prometedora. Seguiremos informando.
Hasta la próxima, queridos feriantes.

lunes, 24 de marzo de 2014

"Finde" sin tregua

Queridos feriantes, vaya por delante una recomendación. Su nombre, "El gran hotel Budapest". Su director, Wes Anderson. Su argumento, un plantel de estrellas entregado a dar rienda suelta al peculiar y simpático, a la vez que melancólico universon Anderson. Una película con mayúsculas para todo tipo de públicos.
Y así empezó el "finde". Cena y cine. Y luego, suma y sigue...
Eso fue un viernes noche. El sábado, te levantas sin grandes pretensiones, pero acabas en el Restaurante Lagun, regentado con maestría por Pepe Alacid, y te das un buen homenaje. Luego unas cervezas en el "9", charla, valencianos de despedida de soltero, cena en "Straperlo" y vuelta a casa con los huesos cansados. Suma y sigue...
Llega el domingo, a descansar... Pues no, porque te vas a comer a casa de familiares y tras la evidente charla y copioso refrigerio te pones a jugar con los niños y te encuentras en un pasillo, con un balón de plástico intentando que no se rompa nada. Suma y sigue...
Pero no puedes seguir, porque ya es domingo noche y te has quedado frito con la última de Woody Allen. Que no está mal, todo sea dicho, pero mi cuerpo ya no aguantaba.
Solo añadir una cosa, queridos feriantes. El próximo "finde" me piro a la playa. Cuerpo y mente necesitan descanso, muuuuchoooo descanso...

viernes, 21 de marzo de 2014

¡Bares, qué lugares!

Cuando vuelves a un bar después de mucho tiempo, y ves que todo ha cambiado, una pequeña parte de tí se va con él. ¿Qué quiero decir con esto, queridos feriantes? Pues es fácil, que recientemente visité un local al que tenía especial cariño, pero lo ví muy cambiado. Y me dio pena y melancolía.
En resumen, un bar de mi ciudad, Murcia, que tenía un ambiente muy canalla, rozando casi lo macarra, se ha convertido en un local pulcro y elegante. Lo que venía siendo un local lleno de freaks, locos y borrachuzos, con un encanto muy particular y unos baños, higiene y personalidad decadente, ahora es agradable y cómodo. La música es distinta, y pese a que la disposición es similar, todo está tan limpio que el mismísimo Papa podría defecar en sus servicios tan a gusto como en el Vaticano.
¿Dónde está la parte negativa? Es una buena pregunta. No la tiene. Pero, para mí, como feriante de corazón que soy, y ferviente admirador de todo lo canallesco y divertido que hay en el mundo mientras no moleste a nadie en exceso, siempre será una pérdida.
Solo me queda una cosa por añadir, queridos feriantes: Hasta siermpe, querido y cálido bar. Te echaré de menos.