lunes, 29 de abril de 2013

EN EL DENTISTA!!

Hola:
Como dice el título estoy en el dentista y pasa q se le ha complicado una extracción y tengo q esperar un ratazo, total q leo la anterior entrada de mi socio PON y no he podido por menos q soltar una carcajada recordando el momento, aparte de eso estoy acordándome de muchas cosas y una de ellas es de la profunda indignación q siento después del bochornoso espectáculo ofrecido la semana pasada, primero por medio país y después por el otro medio, con el fútbol... Resulta q en vez de pelear y animar por q todos lleguemos lo más lejos posible y llegado el caso (la final) matarnos, pero no antes, si lo hacemos antes (los españoles lo hacemos de puta madre) nuestros enemigos se alegran porque les quitamos trabajo..., total q el fútbol alemán es fantástico y estoy convencido q como país están TODOS contentos de habernos dado por donde más nos duele (el fútbol, ¡q vaya tela!!!), en fin q me voy a dedicar a leer a mi socio PON q es más divertido q el fútbol, ni punto de comparación...
Besos mil..
PIN

domingo, 31 de marzo de 2013

La meada

El hecho de ser feriante, queridos lectores, hace que no sólo te ocurran cosas curiosas a tí. Situaciones insólitas, compañías peculiares o noches intensas se mezclan con visiones de lo más espeluznante.
Acaba de pasar la Semana Santa, y como buen feriante, la calle ha sido mi primer hogar. Mi lugar de peregrinación, pasión y rezos. Pero para rezos, lo que vi, y vimos el pasado Viernes Santo.
Os pongo en situación. Una calle. La puerta de un bar. Y en un extremo la entrada de una tienda de fotografía. Cerrada, eso sí, pero todo iluminado.Ahí estoy yo con mi copa de cháchara con los colegas, en lo que miro hacia la luz... y luz es lo que ví, jajajaja.
Ahi se coloca un tipo con serios problemas de movilidad y motricidad, se saca su instrumento reproductor delante de toda la fachada iluminada y se pega como un minuto de meada feliz. Inmenso espectáculo. Y no contento con eso, tras un buen rato dejando el lago Ness en versión pipí, cuando se quiso acomodar un poco, vimos al susodicho elemento a punto de volcar. Como árbol que mueven vientos de 100 kilómetros por hora, estuvo a punto de besar su propia creación miccionadora. Por suerte, la pared se interpuso entre su inutilidad y el frío y mojado suelo.
Tras el maravilloso espectáculo ofrecido, el personaje, no si grandes esfuerzos, se subió su bragueta y se marchó orgulloso de su obra y del trabajo bien hecho.
¡Qué grande puede llegar a ser feriante!

domingo, 24 de febrero de 2013

Carnaval de vanidades

Queridos feriantes, hablemos del carnaval.
Personalmente, nunca he terminado de saber que disfrute ve la gente en pasarse una semana convertido en un ser humano transformista y desfigurado. ¿No salimos a diario disfrazados a la calle? Si no fuese así, estaríamos todo el día como nuestra santa madre nos trajo al mundo.
Pero no nos andemos por las ramas. El caso es que a mucha gente le encanta ser por un día o una noche alguien o algo distinto. Así pues, se puede disfrutar mucho un día de carnaval observando pintas de todo tipo. Adonis de pacotilla, bellezas olímpicas, ridículos estruendosos o auténticos creadores y líderes de opinión.
Por mi parte, como feriante que soy, y como humano amante del buen vivir y la buena fiesta, me adapto a las jornadas carnavalescas en su vertiente de ridículo estruendoso. Ya que voy a disfrazarme más aún de lo que suelo hacer a diario, ¡maldita sea, hagámoslo bien, a lo grande, divirtiendo y no dejando a nadie indiferente!
Aún así, queda pendiente mi duda. ¿Qué hay en la mente humana que nos hace tan proclives al transformismo? ¿Qué encontramos de divertido en ser quien no somos? Es obvio que algo hay, pues el carnaval goza de gran seguimiento y prestigio feriante.
Personalmente no estoy seguro de la respuesta, pero es de las pocas veces que me dejo llevar por la turba. Me disfrazo, hago un ridículo espantoso, y me lo paso de puta madre.